Orando en la Fnac

fnacAyer fue un día muy interesante, de esos donde la paciencia es probada desde que te levantas. Por la mañana fui al banco y un tramite que normalmente tarda 5 minutos tardó casi una hora. Perdí el autobús un par de veces y el metro tres.

Por la tarde tenía que estar en la Sala de Oración a las 17:00h, así que como tenía que ir al centro, aproveché para llevar un ordenador al servicio técnico de la Fnac (una tienda de aparatos electrónicos, música, etc..) que se encuentra a unos minutos caminando de la Sala de Oración. Llegué a la Fnac a las 16:40 más o menos y Daniel, el chico encargado del servicio técnico, me dijo que tardaría 15 minutos en arreglar mi ordenador, por lo cual decidí dejar el ordenador y tomar un café mientras esperaba a que lo arreglasen.

Para mi sorpresa, cuando fui a recoger mi ordenador, Daniel me dijo que estaba dando otros problemas y que tardaría un poco más.  El tiempo comenzó a pasar.. 20 minutos más, 30 minutos.. 1 hora.. yo estaba muy nervioso (aunque había avisado a la Sala de Oración que llegaría tarde), pero de repente pensé que no era casualidad que todo estuviera tardando más de lo normal y que seguramente Dios querría hacer algo.  Sigue leyendo

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4o Viaje “Cómo los Discípulos” – Segovia

10290659_10152354957673618_7549982137309086775_nHa pasado casi un año desde que hicimos el último viaje “Cómo los Discípulos”. Este año tenía en mi corazón volver a hacer un viaje como el que Jesús diseñó para sus 12 y luego para sus 70 discípulos, donde los envió sin dinero, sin comida, sin mochila.. con las instrucciones de anunciar que el reino de Dios se había acercado y sanar a los enfermos que encontraran.

Si pudiera ponerle título a este viaje lo llamaría “El poder de la intercesión”. Fue el primero de los cuatro viajes donde teníamos un equipo de más de 20 intercesores orando por las 10 personas que viajamos. Fue realmente increíble ver cómo la atmósfera espiritual cambia cuando hay un respaldo de oración. Nunca habíamos experimentado tanta apertura en la gente como en este viaje y estamos seguros que fue por el poder de la oración que había detrás.

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¿Cómo puede Dios multiplicar los panes?

ImageHace unos días, mi amiga Cristina me contó un testimonio de algo que le ocurrió el día que fue a repartir bocadillos en la calle. Realmente me impresionó ver un aspecto más del carácter de Dios, que nunca deja de sorprendernos con su poder y gracia. Le pedí que escribiera la historia para poder compartírosla.. así que aquí la tenéis, disfrutad:

“Cada quince días salgo con un grupo de mi iglesia local a repartir bocadillos y pasar tiempo con la gente que está viviendo en la calle. Estando a punto de salir por la puerta de mi casa, me quedé mirando el reloj… Aún me quedaba tiempo para hacer un par de bocatas, así que salí a comprar lo que necesitaba.

Cuando regrese a casa, mientras preparaba los cuatro bocadillos… me quedé mirándolos y con la mirada fija ahí, me vino un pensamiento: ¿Cómo haría Jesús para multiplicar los bocadillos? Jesús, ¿cómo lo hiciste cuando multiplicaste los panes y los peces?

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Un día en Alcalá de Henares

ImagenEstaba deseando tener unos minutos para poder escribir algo de lo que vivimos el sábado 9 de noviembre. Veinte amigos decidimos ir a pasar el día a Alcalá de Henares para orar por enfermos y predicar la cruz. La verdad es que no sabía muy bien qué esperar porque había escuchado a muchas personas decir que Alcalá de Henares es una ciudad con un corazón duro, y aunque recibimos mucho rechazo, no recuerdo ningún otro lugar donde pudiéramos hablar con tantas personas. Tuvimos más de 100 conversaciones y vimos el reino de Jesús establecerse en muchísimas personas.

Antes de salir de Madrid estuvimos orando y preguntando al Espíritu Santo que nos mostrara qué quería hacer. Nos mostró varias cosas, entre ellas: el número 13, el nombre María, accidente de moto, miocardio, chico con rastas, apendicitis, muleta, ojo izquierdo, el nombre Andrea, el nombre de Pablo..

ImagenHay tantos testimonios que no sé por donde comenzar y no hay forma posible de escribir todos, pero os contaré algunos que recuerdo con mucho temor santo y mucho gozo. Os animo a tomar unos minutos para leer cada testimonio:

José Manuel // Después de caminar unos veinte minutos y ser rechazados por cuatro personas, conocimos a José Manuel, un hombre de 44 años, estaba sentado en un parque. Cuando lo escuchamos hablar nos dimos cuenta que tenía algún problema ya que no podía pronunciar bien. Le dijimos si tenía alguna enfermedad o problema físico y nos dijo que había tenido un accidente de moto y que había estado 14 años usando heroína, y que el accidente le rompió el cráneo y desde entonces tiene problemas en el cerebro. Le pregunté cómo había sido libre de la heroína y me dijo que fue Dios quien le ayudó a romper esa adicción. Estuvimos hablando como 40 minutos, lo escuchábamos y nos hablaba de su preocupación por el hambre que existe en el mundo y sobretodo en África. Yo quería hablarle del problema del corazón del hombre, así que le pregunté: José Manuel, ¿sabes qué es peor que el hambre?. Su respuesta me encantó: Sí, la sed. Admito que me dieron ganas de reir, pero me contuve y lo escuché. Después le dije: José Manuel, lo peor de este mundo no es el hambre ni la sed, que son terribles, pero aún peor es el corazón lleno de pecado. José Manuel reconoció haber pecado y nos dejó orar por él. También había tenido problemas de corazón (miocardio) y había pasado por una terrible apendicitis en la que casi pierde la vida. José Manuel estaba fascinado de que Dios nos hubiera mostrado esos problemas y sabía que Dios quería hablarle. Hablar con José Manuel me conmovió y me mostró una vez más el corazón de Dios, que no hace distinción de personas y que ama a cada uno de nosotros por igual.

Pablo // Uno de mis amigos se acercó a una mujer para hablarle de eternidad, antes de que pudiera decir algo, ella comenzó a llorar. Él entonces le preguntó si podía orar por ella. Ella comenzó a gritar: por favor ora por Pablo. La mujer estaba muy nerviosa y no paraba de llorar, no quizo seguir hablando con nosotros pero nos sorprendimos que Dios nos hubiera mostrado el nombre de Pablo y ella estaba desesperada porque oraramos por Pablo. Dios conoce cada situación y oramos que Dios tocara su vida y Pablo conociera el amor de Dios revelado en Jesús.

Coma Fe // Ya eran las 17:00h aproximadamente cuando comenzamos a seguir a uno de nuestros amigos que estaba hablando con un filósofo. Como no tenemos horarios, nuestro amigo Joan estuvo conversando con el filósofo mientras cruzaba todo Alcalá de Henares, Imagenpero como no queríamos dejarle solo y no había forma de contactarle después, los 19 comenzamos a seguirle creyendo que Dios nos estaba guiando a otra zona de la ciudad donde quería que trajeramos su reino. Entonces Joan se detuvo a unos metros de una ferretería que tenía el número 13.  Lo que nos llamó la atención fue el nombre de la Ferretería: Coma Fe. Dios nos estaba haciengo un guiño y nosotros respondimos pidiéndo a Dios que nos diera fe para creer que veríamos más de su bondad en Alcalá de Henares. En ese lugar tuvimos al menos unas 15 conversaciones. Fue increíble. Pero Dios quería aún moverse más.

Sergio // Después de nuestro tiempo en ComaFe llegamos a una plaza pequeña. Estuvimos predicando al aire libre y teniendo algunas conversaciones, eran más o menos las 19:00h cuando nuestro amigo David terminó de predicar. Entonces me acerqué con tres amigos a hablar con dos adolescentes que estaba sentados a lo lejos. Le pregunté a uno de ellos qué le había parecido la predicación y me dijo que no había escuchado. Le dije que eramos cristianos y que habíamos venido para hablar con personas del mensaje de la cruz y para orar por enfermos. Nos dijo que él creía en Dios y que sabía que iría al infierno, pero que no le importaba, de hecho dijo algo que me impactó: Quiero ir al infierno. No me parecía normal que un jóven de 17 años tuviera un corazón tan duro, asi que decidí escucharlo para conocer más sobre él. Su otro amigo estaba hablando con uno de nosotros y Ramón, Joan y yo comenzamos a hablar con Sergio (así se llamaba). Nos dijo que desde que tiene 3 años nunca ha recibido cariño, que ha estado en la comisaría y que ha sufrido mucho. Le hablamos de la necesidad de perdonar a aquellos que le han hecho daño, y nos decía constantemente que no podía perdonar. Ramón comenzó a hablarle de su testimonio de cómo Dios le ayudó a perdonar a su padre.  Sergio comenzó a escucharnos más atentamente porque se identificó con Ramón. Eso me hizo recordar el poder que tiene nuestro testimonio y cómo cuando declaramos lo que Dios ha hecho en nuestra vida se rompen muchas cadenas. Hacía mucho frío y Sergio temblaba del frío, así que Joan se quitó su chaqueta y se la puso a Sergio, quien se sorprendió del amor que le mostraba nuestro amigo.  Sergio seguía diciendo que no podía perdonar. Entonces le dije: Sergio, yo sé que no puedes perdonar, pero te gustaría poder perdonar? Me dijo: Sí, pero algo me impide hacerlo, algo dentro de mi no me deja. Le dije: Sergio, por qué no le pides a Dios que te ayude a perdonar? Me dijo: Eso sí puedo hacer. Y comenzó a orar: Dios, ayúdame a perdonar, porque yo no puedo, ayúdame tú. Le dijimos si nos dejaba orar por él y nos dijo que sí. Comenzamos a interceder por él y mientras orábamos por él Ramón tuvo una palabra de ciencia que nos sacudió a todos: Sergio, por las noches tienes pesadillas donde vienen demonios y sientes cómo te arrancan la piel, sientes su presencia encima de ti y sientes el dolor físico que te causan. Cuando escuché eso me quedé boquiabierto, pero aún más cuando Sergio puso una cara de asombro y dijo que eso era lo que estaba pasando. Sergio se quebrantó. Comenzamos a orar por él, le explicamos cómo Cristo quería darle libertad y le dijimos que Cristo está por encima de todo poder oscuro, que nadie puede vencer a Cristo. Sergio estaba casi llorando y lleno de temor a Dios. Ramón le dijo: Lo que sufres cada noche no se compara al dolor del sufrimiento del infierno. Entonces Sergio dijo: Ahora sí me preocupa ir al infierno. Le hablamos de cómo podía recibir perdón de pecados y Sergio comenzó a pedirle a Cristo que lo perdonara. Estuvimos explicándole a Sergio más acerca de lo que significa ser discípulo de Jesús y nos acompañó a predicar a otra plaza. Queremos verle la próxima semana para darle una biblia. Su situación es muy complicada aún por el tema familiar en el que vive, pero sabemos que Dios ha iniciado su obra en la vida de este jóven y que Cristo es capaz de restaurar cualquier situación.

Me impactó mucho cómo Dios nos guió a este jóven que estaba literalmente sufriendo de ataques de demonios. La cara de Sergio era otra después de entregar su vida a Cristo, nos dijo que no había experimentado gozo desde hacía años, que sentía que un peso se le había quitado del corazón y se sentía libre. Por favor ayúdanos a orar por él, queremos visitarle el próximo fin de semana para estudiar con él la biblia.

Hay muchas historias más, en otro lugar donde había una tienda que tenía el número 13 nos detuvimos, oramos por tres personas que pasaban, las tres personas tenían dolor físico y Dios las sanó. Yo tenía la sensación que Dios nos había mostrado un lugar donde había ángeles y una libertad en el espíritu muy especial. Aún sigo impactado por lo que Dios nos está enseñando. El amor de Cristo sobrepasa todo lo que podamos conocer.. su misericordia, paciencia, poder, autoridad.. Cristo es el Rey más increíble que jamás podamos conocer.. Él es todo lo que necesitamos para vivir una vida en completa libertad, nadie fuera de Él puede traer restauración como lo hace nuestro Rey.

Te animo a que vivas para traer su reino y su justicia. Vive para exaltar a Jesús en cada situación, no te avergüences de tu Rey y anima a tus amigos a salir a las calles para orar por enfermos y predicar la cruz, te asombrarás de lo que Dios hace cuando obedecemos su palabra.

Os estáis riendo porque sabíais que iba a ser sanado, verdad?

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Después de tres semanas fuera de Madrid, hoy por fin pude ir a la reunión de Ignition (el grupo de jóvenes de Amistad Cristiana). A diferencia de otras reuniones hoy convocamos una reunión de oración 45 minutos antes de que comenzara nuestra reunión para orar e interceder por lo que Dios quería hacer esta tarde. Estuvimos orando por varias cosas pero el Espíritu Santo puso muy fuerte orar por personas no creyentes que vinieran a nuestra reunión. También le dimos gracias a Dios por los milagros que veríamos esta noche.

Comenzamos nuestra reunión a las 19:45h y la presencia del Espíritu Santo era muy palpable.  Nos habíamos reunido 52 universitarios de Madrid para alabar y estudiar juntos la Biblia y después salir a recorrer las calles de nuestro barrio. Antes de salir a la calle le preguntamos al Espíritu Santo que nos mostrara que quería hacer y esta fue algunas de las cosas que nos mostro: rodilla izquierda, azúcar, sal, barra de pan, edificio naranja con puerta negra y agencia de viajes.

Nos dividimos en equipos de 4 personas y comenzamos a recorrer nuestro barrio. Yo me dirigí con mi equipo hacia la agencia de viajes que conocía y mientras caminábamos intentábamos hablar con las personas que estaban caminando. Nos rechazaron mas o menos 8 personas.. Una mujer con la que hablamos nos dijo que tenía mucho dolor de espalda pero no quiso que oráramos por ella.. me sentía algo frustrado pero tenía la esperanza de ver la bondad de Dios. Seguimos caminando un poco más y uno de los chicos de mi equipo me dijo: Mira, ahí está el edificio naranja con la puerta negra. No me lo podía creer, era el único edificio de ese color que había visto en el barrio.. nos acercamos hasta ahí y comenzamos a hablar con las personas que caminaban frente al portal.  Entonces vi una cafetería que se llamaba “Dulce y Salado” y recordé que alguien en el grupo dijo que había visto “azúcar y sal”. Mi corazón comenzó a palpitar.. fui corriendo hasta la cafetería y en la ventana había una barra de pan. Sabía que Dios había preparado este encuentro.  Dentro de la cafetería estaba el dueño con un amigo suyo. Le dije que eramos cristianos y que salíamos todos los martes a orar por enfermos, le pregunté que si no le dolían las piernas. Me miró con asombro, me dijo: Sí, me duelen las piernas, específicamente la rodilla izquierda. Yo me sorprendí porque alguien en el grupo había tenido dolor en la rodilla izquierda. Y entonces le pregunté: Cuánto te duele del 1 al 10? Me respondió: Un 8. Entonces le dije: Cristo ordenó a sus discípulos sanar enfermos.. y dijo que pusiéramos nuestras manos sobre los enfermos y sanarían. Me dejas poner mi mano sobre ti y orar por ti? Me contestó mientras se acercaba hacia mí: Claro que sí, no le negaría a nadie orar por mí.

Antes de orar por él le pregunté como se llamaba y me dijo Paco, pero yo entendí Marcos.. así que oré: Jesús, gracias por el amor que tienes por Marcos.. oro por su rodilla.. cualquiera que sea la causa de su dolor, ordeno que sea sanada en tu nombre, para que Marcos vea cuán grande amor tienes por él y cuan grande es tu nombre. Entonces le dije: Marcos, haz un movimiento que antes no podías. Me dijo: Me llamo Paco. Le respondí: Paco, perdona, mueve tu rodilla para saber si el dolor se ha ido. Entonces comenzó a reir… su amigo dijo: Esto es de verdad? Y Paco dijo: Sí, me duele bastante menos, un 4. Le dije: Paco, ¿me dejas hacer una oración para darle gracias a Dios y orar otra vez por ti? Me dijo: Claro. Entonces oré una vez más y Paco comenzó a reir y nosotros también. Comenzó a mover la rodilla mientras todos nos reíamos en la cafetería y comenzó a decir: Os estáis riendo porque sabíais que iba a ser sanado verdad? Su amigo estaba flipando.. Paco movía la rodilla sin ningún dolor y nosotros no parábamos de reir de gozo y gratitud. Le explicamos que Cristo no solo había muerto y resucitado para sanar su rodilla sino para reconciliarlo con Dios y sanar su relación con Dios. Le hablamos del pecado y del infierno. Nos dijo que le preocupaba ir al infierno y cuando le preguntamos qué pensaba de alguien inocente que pagara por él, dijo: Sería maravilloso, sería impresionante. Le respondí: Paco, ¿sabes de quién te estoy hablando? Asintió y me dijo: De Jesús. Entonces le hablé del arrepentimiento de pecados y de poner nuestra fe en Cristo. Le dimos nuestros datos de contacto y lo más seguro es que esta semana vaya a visitarlo a su cafetería que está a unos metros de nuestra iglesia. Estaba flotando.. en las nubes de ver el reino de Cristo establecerse en la tierra.

Cuando llegamos a nuestro local para contar los testimonios dos chicos no-creyentes vinieron a nuestro local para saber más, uno de ellos invitado por una chica del grupo y otro que iba caminando frente a nuestro local.. pudimos contarles los testimonios y predicarles el mensaje de la cruz. Además de que otro chico que iba caminando frente a nuestro local entró.. era un jóven venezolano buscando una iglesia.

Estoy sorprendido de todo lo que hace Dios cuando decidimos obedecerle. Servirle me llena de gozo. Vivir para Él es lo mejor que existe. Os animo a vencer el miedo de hablar con las personas, déjate usar por Dios, ora por alguien, háblale a alguien de la esperanza que tenemos en Cristo. Se que las calles de Madrid se llenaran de este mensaje.. veremos la bondad de Dios en esta ciudad.

Crónica: Cómo los discípulos: Aranjuez. Segunda parte.

Si aún no has leído la primera parte de la crónica puedes hacerlo en este enlace: Primera Parte. Si ya leíste la primera parte entonces puedes continuar leyendo, 🙂 Es increíble lo que descubres de Dios cuando ves el “cuadro completo” de lo que Él quería hacer durante ese fin de semana en Aranjuez. Te animo a que tengas paciencia y leas cada historia de esta segunda parte de la crónica.

Diego y DJ Jumper

-1Mi equipo estaba formado por Brittney y Emily. Comenzamos a caminar por el centro de Aranjuez intentando hablar con algunas personas pero nadie quería hablar con nosotros. Entonces a lo lejos vimos una iglesia y nos acordamos que alguien en el grupo había visto la palabra “iglesia” antes de que salieramos de Madrid. Así que nos dirigimos hacia la iglesia y vimos personas saliendo de misa.

Entonces vimos a tres adolescentes sentados en el suelo de espaldas a la gente, un chico llamado Diego y dos chicas.  Nos acercamos a ellos y comenzamos a hacerles preguntas acerca de eternidad. Las chicas comenzaron a ponerse nerviosas y a los pocos minutos se fueron. Diego comenzó a hablar con nosotros y nos hacía preguntas bastante interesantes sobre Dios. El corazón de Diego nos encantó, nos hablaba de una manera muy honesta y auténtica, nos dijo que si el cielo y el infierno fueran reales él iría al infierno.  Al poco tiempo llegó su amigo Jumper y también estuvimos hablando con él.

Algo que me encantó de conocer a Diego y a Jumper es que estuvimos hablando con ellos al menos tres horas, sin prisas, bajo la lluvia, conociéndolos, hablando sobre la eternidad, sobre la importancia de arrepentirnos de nuestros pecados y sobre Cristo, pero también sobre nuestras familias, sus sueños, su vida y sus miedos. Jumper me habló sobre su afición por la música electrónica y Diego nos habló sobre su familia y muchas cosas profundas de su vida. Pude entender un poco más el corazón de Dios que se interesa por cada área de nuestra vida y conoce cada detalle de nuestras vidas, y de esa misma forma desea que le conozcamos. 

Pablo, el vendedor de libros, sin saberlo alimentó a 9 personas

Mientras hablábamos con Diego y Jumper vimos a lo lejos a otro de nuestros equipos formado por Ramón, Shirley y Maru caminando a lo lejos.  Horas antes ellos habían sentido ir al mercadillo de la ciudad y detenerse en un puesto específico donde un hombre vendía libros. Entonces comenzó a llover muy fuerte y ellos ayudaron a Pablo, el dueño del puesto, a recoger todos los libros y guardarlos para que no se mojaran.  Mientras recogían los libros,  Ramón, Shirley y Maru comenzaron a hablar con Pablo sobre la importancia de estar preparado para la eternidad.

Después de recoger toda la mercancía, Pablo le dio a Shirley un billete de cinco euros. Shirley explicó que nada de lo que hacemos es por dinero, pero Pablo insistió en darle el billete. Agradecidos, con ese dinero compraron tres barras de pan, un paquete de mortadella, una coca cola de litro y medio y una botella de agua. Pero ellos decidieron seguir caminando hasta encontrarse con otro equipo para poder compartir la comida. Fue entonces cuando vieron a mi equipo hablando con Diego y Jumper.

Ramón, Shirley y Maru también comenzaron a hablar con Diego y Jumper, a quienes les ofrecimos comida pero no quisieron aceptarla.  Mientras todo eso ocurría no paraba de llover y hacía mucho frío, así que aprovechamos para seguir hablando con nuestros nuevos amigos. Les preguntamos a Diego y a Jumper si nos dejaban orar por ellos y comenzamos a orar por ellos en plena calle y a todo pulmón, poniendo nuestras manos sobre ellos y orando palabras específicas que sentíamos de parte de Dios para ellos. Mientras orábamos por ellos, el equipo formado por Nico, Mariana y Ana nos vieron a lo lejos y se acercaron a nosotros, sorprendidos de que estuvieramos orando con unos desconocidos. Ellos también pudieron comer bocadillo de mortadella. Sin darse cuenta, Pablo, el vendedor de libros, dio de comer y beber a 9 personas de nuestro grupo. Vimos la provisión de Dios de una manera tan real mientras nos preocupábamos por mostrar el amor de Dios a Diego y a Jumper.

Predicando en la plaza del ayuntamiento

-4Después de estar bastante tiempo junto a la iglesia, le pedimos a Diego que nos llevara a la plaza principal de Aranjuez para que predicáramos. Nos llevó a la plaza y ahí estaban otros de sus amigos. Seguía lloviendo en Aranjuez pero les preguntamos si querían escucharnos predicar.

Diego parecía no tener problema con escucharnos, así que comenzamos a predicar en medio de la plaza como si hubieran decenas de personas, aunque realmente los únicos que nos escucharon fueron Diego y sus amigos.  Yo estaba impactado de cómo Dios había preparado cada momento y confiando en que la palabra de Dios no vuelve vacía. No nos importaba que lloviera ni el frío que hacía, porque todo merecía la pena cuando veíamos a Diego escuchar el mensaje de la cruz.

Dos chicas “hambrientas” hablando fuera de los 100 Montaditos

-5El tiempo pasaba y Diego y sus amigos tuvieron que irse. Los equipos que estábamos en la plaza decidimos volver a separarnos. Personalmente yo estaba muerto de frío, no sentía las manos, pero intentaba mantener un corazón agradecido y no preocuparme por nada más que buscar el reino de Dios. Llovía mucho y comencé a desanimarme. Casi no había gente en la calle y no sabía muy bien qué hacer ni a dónde ir. Entonces comencé a dar gracias a Dios por lo que Él estaba haciendo y adorarlo simplemente por quien Él es. En este tipo de viajes hay momentos emocionalmente duros, pero sobre las 8pm las nubes se quitaron y pudimos ver el sol!!!  Tuvimos un par de conversaciones bastante interesantes con algunas personas y volvimos a ver al equipo de Nico, Mariana y Ana. Entonces comenzamos a caminar juntos y Ana y Mariana comenzaron a hablar con un grupo de amigas que estaban entrando a los “100 Montaditos” (una cadena de comida).

Lo sorprendente es que dos chicas de ese grupo decidieron no entrar a los Montaditos para seguir hablando con Ana y con Mariana. Sus amigas salían cada 5 minutos para insistirles en que entraran con ellas, pero estas chicas absorbían todo lo que Ana y Mariana decían. Me sorprendió el hambre espiritual de estas chicas, que a pesar de la presión del resto de sus amigas decidieron escuchar el mensaje de la cruz.

Un hombre marroquí nos invita un café y un chico jóven sanado de su tobillo

Seguimos caminando por la ciudad y hablamos con unos chicos adolescentes “skater” que no nos hicieron mucho caso. Entonces decidimos volver a la plaza principal del Ayuntamiento ya que con el sol había mucho más gente caminando por la ciudad. Cuando llegamos nuevamente a la plaza del ayuntamiento nos encontramos con el equipo de Ramón, Shirley y Maru. Ramón estaba muy emocionado y nos quería contar todo lo que Dios había hecho en el tiempo que nos separamos así que decidí grabarlo en vídeo para que podáis escuchar este testimonio de primera mano:

La mujer maltratada por su esposo

-9Seguimos en la plaza del ayuntamiento y ahí nos juntamos todos los equipos. Incluidos los equipos que comieron en la casa del hombre del que escribí en la primera parte de la crónica.  El resto de la tarde hasta la noche estuvimos predicando y hablando con la gente en esa plaza. Una de las personas con las que hablamos era una mujer cristiana que era maltratada por su marido. Lloramos con ella y oramos por su situación. Entendí que es importante escuchar a las personas y conectar con su dolor. Cada persona que vemos en la calle tiene una historia que desconocemos, pero que si dedicamos tiempo a escuchar nos podemos sorprender.

Mujer sanada de un dolor de mano

En esa misma plaza había un matrimonio, una mujer que tenía una venda en la mano y su marido que estaba en silla de ruedas, con esclerosis múltiple, que solo podía mover la cabeza pero no podía mover ninguna parte de su cuerpo. Comenzamos a hablar con ellos y entonces le preguntamos a la mujer si nos dejaba orar por su mano. El dolor se le fue completamente!!! Podéis ver la reacción de esta mujer después de que oramos por ella:

Hombre comienza a mover los hombros

El esposo de la mujer sanada del dolor de mano estaba sorprendido de lo que su mujer decía. Se respiraba fe en el ambiente así que le preguntamos si nos dejaba orar por él. Este hombre no podía mover nada de su cuerpo, solamente su rostro. Después de orar comenzó a mover los hombros, fue algo impresionante. Yo quería llorar de la emoción que tenía. Él nos dijo que de cada 100 veces que su cerebro ordenaba a sus hombros moverse solamente respondía 1. Y después de que oramos nos dijo: Ahora he mandado 3 veces y las 3 veces mis hombros han respondido. Podéis ver el vídeo, prestad atención a lo que él dice y la sonrisa que pone al final del vídeo, es maravilloso lo que Dios hizo!!!

Después de ver lo que Dios hizo le preguntamos si nos dejaba volver a orar. No quizo que siguiéramos orando, le entró temor. Nos dijo que lo que Dios había hecho era suficiente porque eso no podía hacerlo antes. Yo creo que su mente tuvo un choque con el poder de Dios y el temor hizo que no quisiera que siguieramos orando. Aún así yo estaba realmente impactado del amor que Dios tiene por nosotros, por cada persona, por aquellos que lo aman y por aquellos que no lo aman. Dios nos amó primero, incluso cuando nosotros no le conocíamos.

Queen Aranjuez

El tiempo pasaba muy rápido y comenzó a volver a hacer frío. Hablábamos con muchas personas y la presencia de Dios era palpable en la plaza. Ya era la medianoche y no sabíamos cómo ibamos a dormir. Seguíamos en la plaza principal hablando con los jóvenes que estaban en la plaza. Yo no aguantaba el frío y tenía mucho sueño.  Entonces comenzamos a orar para que Dios proveyera un lugar para dormir y no pasar frío. Yo le pedí a Dios que enviara a alguien pronto pero que no quería pasar más frío, estaba temblando y no podía mover las manos.  Entonces se acercaron dos chicas que repartían flyers de discotecas y nos dijeron si queríamos ir a una. Yo les dije que no teníamos dinero y que lo que necesitábamos era un lugar para dormir.

970221_611411718870403_2132600008_nEntonces la chica me dijo que podíamos ir a la discoteca y al menos no pasar frío en la calle. Minutos antes yo le había pedido a Dios un lugar donde no pasar más frío, así que le dije que iríamos pero que nos esperara a que terminaramos de hablar con unos jóvenes a los que estábamos evangelizando. La chica estaba sorprendida de que fueramos cristianos, pero quería ayudarnos a no pasar frío. La discoteca no era el lugar que me imaginaría como respuesta divina, pero Dios tenía un plan increíble que no nos imaginábamos. Nos esperaron alrededor de 1 hora y a la 1 de la mañana fuimos a una discoteca que se llama Queen, casualmente había una fiesta llamada “Mustache Party” y nos regalaron “bigotes” de papel.

943443_611411772203731_1104237886_nCuando entramos a Queen comencé a darle gracias a Dios por tener un lugar para protegernos del frío. La música sonaba y la gente llegaba con mucha energía para bailar. Algo que ocurrió en ese tiempo es que Shirley se encontró algunas monedas en el suelo de la discoteca.  Al principio teníamos mucha adrenalina de todo lo que estaba pasando, pero el sueño nos ganó y comenzamos a  quedarnos dormidos en algunas sillas y en el suelo. Una hora y media después el jefe de seguridad nos despertó y nos dijo que dábamos mala imagen a la discoteca y que teníamos que irnos a nuestra casa.  Así que a las 3 de la mañana nos salimos de Queen y uno de los chicos de nuestro equipo comenzó a hablar con el jefe de seguridad explicándole toda la historia. El jefe de seguridad estaba muy sorprendido y nos dijo que si él hubiera sabido nuestra historia nos habría dejado dormir. De hecho nos invitó a volver a entrar y a dejarnos dormir siempre que no fueramos muy descarados para que la gente no se diera cuenta.  Nosotros decidimos no entrar ya que sentíamos que Dios tenía algo más. El tiempo pasaba y el frío era cada vez más intenso. No sabíamos muy bien qué hacer así que decidimos ir hacia la estación de autobuses e intentar volver en un bus nocturno hacia Madrid.

Inti, Alex y los 18 peregrinos

Eran las 3 de la mañana. Habíamos caminado a penas algunos metros alejándonos de la discoteca “Queen” cuando vimos a un grupo de amigos que estaban de fiesta y vi que uno de ellos caminaba con dificultad. Le pregunté qué es lo que le ocurría y nos dijo que le dolía la rodilla. Le preguntamos si nos dejaba orar por él y nos dijo que sí. El dolor le disminuyó pero no se le fue completamente. Después de orar le dije que si conocía dónde podríamos dormir 18 personas que no tenían dinero. Sorprendido me dijo que su amigo “Inti” tenía una casa donde cabían 18 personas. Le dije que si podía preguntar a su amigo si pudiera hospedarnos.  Su amigo Inti, un chico de aproximadamente 19 años,  “casualmente” nos había visto predicar en la plaza del ayuntamiento horas antes. Y sin conocernos de nada más, nos dijo que su madre tenía una casa donde cabíamos 18 personas pero que teníamos que caminar durante al menos 1 hora. Sus madre y su padrastro estaban fuera durante el fin de semana y la casa estaba vacía. Su única condición era que un amigo suyo llamado Alex quisiera venir también, ya que quería que alguien que él conociera también estuviera ahí. Alex accedió a venir. Me sorprendió que quisiera dejarnos dormir a 18 desconocidos. La mano de Dios era evidente. Caminamos durante más o menos 70 minutos. Mientras caminamos Inti le dijo a su amigo Alex: Nunca le digas a nadie que dejé dormir a 18 peregrinos en mi casa.

-11Llegamos a casa de Inti casi a las 5 de la mañana, agradecidos por su generosidad. Nos ofreció la comida que tenía. Cuatro chicas del grupo durmieron en camas, otros tantos en sofa y los demás en el suelo.

-13Dormimos algunas horas que nos sirvieron para descansar el cuerpo y quitarnos el frío.  Al día siguiente salimos de casa de Inti sobre las 10 de la mañana. Antes de irme le hice foto a su casa.

Alex y la vuelta a Madrid

Al día siguiente mientras caminábamos a una parada de autobús que estaba cerca de casa de Inti una de las chicas del grupo se acercó a mí y me dijo que tenía que hablar conmigo. Entonces me dijo que el equipo pastoral de nuestra iglesia local le había dado un sobre el viernes destinado a nuestra vuelta. Nadie del grupo sabía acerca de la existencia de este sobre. Cuando lo abrimos había 40€ y la escritura de Filipenses 4:19. Cuando nos subimos al autobus para pagar nos llevamos una sorpresa, volver 18 personas a Madrid en autobus costaba 75€. Así que la conductora nos dijo que era considerablemente más barato volver en tren. Tuvimos que volver a caminar mas o menos 70 minutos para llegar a la estación, estábamos cansados pero fue un tiempo increíble para hablar con Alex, el amigo de Inti. Alex es católico ortodoxo y estaba muy sorprendido de nuestra historia. Pude compartirle mi testimonio y hablarle de muchas de las cosas que Dios ha hecho en estos meses. Su corazón absorbía cada palabra que le compartíamos.

Al llegar a la estación de tren nos faltaba solo 1,80€. Parecía ilógico que tuvieramos el dinero necesario para que pudieramos volver pero que nos faltara solo 1,80€.  No queríamos pedir el dinero a nadie y realmente yo estaba algo preocupado. De repente se acercó un señor a preguntarnos qué es lo que nos pasaba y le dijimos lo que pasaba. Él se ofreció a darnos el dinero que faltaba y pudimos comprar todos los billetes para volver a Madrid.

El tiempo en el tren fue increíble. Tuvimos un par de conversaciones con otros dos viajeros. Creo que esto es lo que más me gustó de este viaje, el poder compartir con todas las personas que se nos pusieran en frente, en usar nuestra energía para establecer el reino de Jesús y compartir el mensaje de la cruz con todo aquel que quisiera escucharnos.

Este viaje fue uno de los más cansados para mí por las condiciones metereológicas que experimentamos. Pero al ver el “cuadro grande” de todo el fin de semana y ver lo que Dios hizo en tantas vidas volvería a hacer este viaje mil veces más. No importa renunciar a nuestra comodidad con tal de ver a Jesús en medio de nosotros y ver su mano tocando las vidas de las personas que están a nuestro alrededor.

Si buscas primero el reino de Dios, todo lo demás viene añadido. Todo. Espero que este tercer viaje os haya retado y animado. Tenemos un Dios que ama a las personas con una pasión desbordante, un Rey que dio todo para que estemos con él, y que quiere salvar todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo.

Por amor a Burgos

Este fin de semana estuve en Burgos, una de las ciudades más emblemáticas en España por el avivamiento que experimentó durante los años 70 en el famoso “movimiento de Jesús” (Jesus Movement).  Cuarenta años después, alrededor de 150 jóvenes cristianos fueron convocados en la segunda edición de Origen. En la tarde del sábado nos dividimos en diferentes equipos y fuimos hacia el centro de la ciudad para levantar el nombre de Cristo.

En mi equipo habíamos 5 personas y antes de salir del local le preguntamos al Espíritu Santo que nos mostrara a dónde ir exactamente y con quién debíamos hablar.  Es probable que muchos de los que leéis mi blog penséis que esto es algo raro, pero el Salmo 139 dice que Dios sabe todas las cosas…  Él sabe lo que vamos a decir antes que lo digamos, Él conoce nuestros pensamientos aún desde lejos..   Dios sabe dónde están las personas con las que debemos hablar, cómo van vestidas, cómo se llaman y la situación específica en la que se encuentran. Él simplemente lo sabe todo.

Esta fue la lista de cosas que percibimos y escribimos en nuestro teléfono para no olvidarlo y para mostrarlo a las personas cuando las encontraramos: chaqueta verde, Carmina, fuente, bolso negro, bombilla, gafas, logotipo zona Wifi, pendientes redondos, pinturas de colores pastel (tipo Crayola), Isaac, persona sentada en un banco, lluvia, catedral, paraguas, pingüino, talón derecho, dolor de espalda y accidente de coche.

La lista en sí misma parece ilógica y sin sentido, lo interesante fue que Dios nos dio dos nombres de personas: Carmina e Isaac. Nos mostró aspectos de vestimenta: chaqueta verde, bolso negro, pendientes redondos, gafas. Nos mostró objetos interesantes: fuente, pinturas, lluvia, paraguas, pingüino, catedral y logotipo zona Wifi. No estaba lloviendo así que lo de la lluvia pensamos que no tenía mucho sentido, pero aún así lo anotamos.

Comenzamos a caminar hacia la catedral de Burgos siguiendo la indicación de la palabra catedral. En el camino deteníamos a todas las personas que veíamos con chaqueta verde pero ninguna quería hablar con nosotros.  Lo interesante ocurrió cuando vimos una fuente, había una plaza y algunas chicas sentadas en un banco. Comenzamos a hablar con ellas y una nos dijo que ella iría al cielo, después de comenzar a hablarle sobre los mandamientos de Dios nos dijo que había quebrantado todos y que iría al infierno. No quizo hablar más con nosotros así que continuamos caminando. Entonces vimos un escaparate con un cartel de pingüinos, sabíamos que estabamos recorriendo el camino que Dios nos había indicado. Pocos metros después llegamos a una plaza llamada Alonso Martínez y vimos una tienda donde vendían pinturas tipo Crayola y entonces un objeto llamó nuestra atención: una fuente donde una señora sujetaba un paragüas y del paragüas caía lluvia. Encontré esta foto en google para que podáis verlo:54166986

Sabíamos que no era casualidad y decidimos quedarnos allí. Comenzamos a hablar con algunas personas pero todos nos rechazaban. Entonces Marcos, uno de los chicos del grupo, me dijo emocionado: mira, en aquel bar hay una señora sentada en un banco, tiene chaqueta verde y bolso negro, está tomando café con una amiga. Normalmente nunca me acerco a hablar con personas que están comiendo o tomando algo en un bar, pero la descripción de todo coincidía con lo que Dios nos había mostrado, así que nos acercamos a ella y nos presentamos. Entonces nos dijo que ella no era cristiana y que no quería saber nada de nosotros los cristianos. Le dijimos que esto no era casualidad y le mostramos la lista, explicando que Dios nos había mostrado este lugar. Entonces le preguntamos si el nombre de Carmina significaba algo para ella y nos dijo que no, y le dijimos: ¿Y el nombre Isaac? Entonces ella como la otra mujer dijeron al mismo tiempo: Isaac sí, es el nombre de nuestro padre y de nuestro hermano.  Estaban sorprendidas y nosotros también. No podía ser coincidencia y lo sabían. Les preguntamos si nos dejaban orar por su padre y nos dijeron que sí. Después de orar por él le dije a esta mujer que aunque ella no creía en Dios, Él sabía quien era y pensaba en ella, que Dios la tenía en su corazón. Sus ojos se abrieron. Entonces comencé a explicarle sobre el pecado, sobre cómo vivimos en rebeldía delante de Dios y que el único que puede reconciliarnos con Dios es Cristo. La presencia de Dios era tan tangible. Mi corazón palpitaba a mil por hora. Su hermana era católica y le dijo que todo lo que decíamos era cierto. Cuando termiamos de hablarle del mensaje de la cruz se fueron, estaban muy nerviosas y salieron del bar.

En esa misma plaza vimos a un hombre cojeando, tenía problema con el talón porque le habían atropellado (accidente de coche), no quizo que oraráramos por él porque estaba recibiendo dinero por el accidente y no quería perderlo. Me hizo pensar en cómo el amor al dinero puede ser más fuerte que querer ser sanados, una realidad muy dura.

Continuamos caminando hacia la plaza mayor y entonces todos los demás jóvenes estaban ahí para tener un tiempo de evangelismo con todos, lo fuerte era que predicamos justo debajo de la única farola (bombilla) en toda la plaza que tenía un cartel de señal de wifi.  Algunos jóvenes dieron su testimonio y luego prediqué (podéis ver la foto) 486627_10151468736173618_1092544638_n. Después de predicar comenzamos a hablar con varias personas. Mi sorpresa fue encontrarme a una mujer con unas gafas muy grandes, con chaqueta verde y bolso negro.  Le pregunté como se llamaba y me quede helado cuando me contestó: Carmina.  Le mostré la lista pero tenía un corazón muy duro, me dijo que no creía en el Dios del que hablábamos y que solo creía en ella misma. Me sentí muy triste del rechazo, pero sé que algo en ella tuvo que ser impactado. Cuando terminé de hablar con Carmina me presentaron a un chico que le dolía la espalda, le pregunté cuánto le dolía del 1 al 10 y me dijo que un 7, que llevaba mucho tiempo con dolor. Entonces declaré sanidad sobre su espalda en el nombre de Jesús. El dolor le bajó a un 2. Le dije que le diera gracias a Cristo por lo que acababa de hacer y que volvería a orar para que el dolor se fuera por completo. Me dijo que no sabía cómo dar gracias, entonces le dije, si alguien te da un regalo se lo agradeces, Cristo te acaba de hacer un regalo, así que dale las gracias. Entonces el chico comenzó a decirle a Cristo que estaba agradecido. Volví a orar por él y el dolor se le fue completamente. Volvimos a orar agradeciéndole a Cristo lo que había hecho!!

Literalmente estaba en las nubes. El reino de los cielos se había acercado a Burgos y Dios nos estaba permitiendo ver cosas que ojo no ha visto antes. Esto me hace pensar en cuán importante es ser guiados por Dios en cada cosa. Necesitamos escuchar Su voz.  Sé que veremos cosas mayores, sé que nuestra fe está siendo entrenada y va aumentando poco a poco, sé que Dios está levantando una generación de jóvenes que mueren a su comodidad y que están dispuestos a predicar la cruz y sanar enfermos.  Te animo a que te atrevas a orar por otros, a confrontar a la gente con su pecado, a mostrarles la compasión del Padre y mostrarles la gracia que solo ofrece el Rey Jesús.