Ryan, el universitario libanés

Hace dos días Brittney me dio un papel donde escribió una imagen que había tenido para mi viaje en Líbano.
FullSizeRenderLa visión que tuvo Brittney era de “una iglesia católica o episcopal, algo parecido a una capilla pequeña, rodeada de árboles. En un monte.. y ahí haremos contactos.”

Esta tarde en Beirut comenzamos a subir una cuesta y llegamos a una universidad, dentro de la universidad encontramos una capilla rodeada de árboles.IMG_2124 Estábamos bastante sorprendidos y sabíamos que Dios quería que habláramos con alguien ahí. Fue entonces cuando conocimos a Ryan, un joven musulmán que está estudiando en esa universidad.

Comenzamos a hablarle acerca del momento que estaremos delante de Dios y todo lo que hemos hecho saldrá a la luz. Ryan era consciente de su pecado y sabía que era culpable. Entonces comencé a hablarle acerca de que había alguien que había ocupado su lugar y pagado por él. Ryan no podía entenderlo y una y otra vez me decía que no era justo que nadie pagara por él. Le expliqué que Cristo es el único que podía pagar por nosotros porque él fue el único que nunca pecó.

IMG_2149Ryan parecía estar confundido por lo que le decía, y se notaba una lucha que tenía en su mente ya que toda su vida le enseñaron que nadie puede pagar por ti. La verdad es que una vez más me di cuenta que si el Espíritu Santo no nos revela a Cristo como Salvador nunca podremos verlo por nosotros mismos. Le ofrecí un Nuevo Testamento a Ryan y para mi sorpresa lo aceptó! Lo abrió y comenzó a leer, aunque sus amigos llegaron en ese momento.

Por favor ayúdenme a orar para que el Espíritu Santo siga convenciéndolo de su pecado y para que tenga hambre por leer el Nuevo Testamento que le dimos. Sabemos que a nosotros nos tocó sembrar en su vida pero solo Dios puede dar el crecimiento.

Nada se compara a compartir el mensaje de la cruz con otras personas. Y aunque no siempre nos toca ver el fruto, sabemos que Su Palabra ¡nunca vuelve vacía!

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La cosecha se acerca a Turquía

turquia1A pocas semanas de terminar nuestro tiempo en Turquía, hoy he tenido un encuentro muy especial con Ahmet (nombre en clave), un hombre que entró al local de la iglesia durante nuestra reunión semanal de alabanza. Esto es un resumen de lo que me ha dicho:

Cuando nací me hicieron musulmán, pero yo nunca elegí serlo. El Islam nos enseña que tenemos libertad para elegir cualquier creencia, pero si decides ser cristiano te matan. Yo no quiero seguir a Alah solo porque me enseñan a tenerle miedo. Yo quiero seguir a Dios porque verdaderamente le amo. Trabajo en las fuerzas aéreas y entrar en una iglesia cristiana podría significar perder mi trabajo, pero después de mucho tiempo de pensarlo, he decidido que no me importaría perder mi trabajo si conozco al Dios verdadero. Quiero conocer a Dios de verdad.  Sigue leyendo

Testimonio de una noche de evangelismo en Turquía

unnamedLlevo algunos días meditando en la situación actual de Turquía y en lo que parece que será el futuro de este país.

Algunas personas y líderes cristianos de este país dicen que es probable que el radicalismo islámico crezca y la persecución a los cristianos aumente de formas similares a las que ha ocurrido en países vecinos como Irán o Iraq.

Uno de los pensamientos recurrentes que he tenido durante estos días es que si realmente hay una persecución severa a los cristianos (aunque en algunas zonas del este de Turquía ya existe ese tipo de persecución), lo primero que el gobierno intentará hacer es deshacerse de la Biblia y cerrar puertas para que los turcos tengan acceso a la Biblia, ya que ha sido algo que ha ocurrido en los países vecinos. Sigue leyendo

Un testimonio de Turquía

10550973_898502856846254_4319330286837847534_nHace dos semanas durante el tiempo de evangelismo con la iglesia local en la que estamos sirviendo en Turquía, conocí a un grupo de jóvenes universitarios. Mientras hablábamos con ellos comenzó a dolerme la cabeza muy fuerte, así que pensé que quizá alguno de ellos tenía dolor y les pregunté. Una de las chicas del grupo dijo que sufre de migrañas, entonces le pregunté si podía orar por ella y me dijo que sí. Después de orar estuvimos hablando un poco más y luego nos despedimos de ellos.

Al día siguiente, después de la reunión en la iglesia, estábamos con otros dos jóvenes turcos que habíamos conocido tiempo semanas antes. Los dos jóvenes habían venido a la iglesia y después de la reunión fuimos a comer con ellos. Después de comer fuimos a buscar una cafetería y mientras caminábamos vimos una que nos llamó la atención. Entramos ahí y para nuestra sorpresa se encontraban los universitarios que el día anterior habíamos conocido en la calle. Sigue leyendo