Ocho consejos para evangelizar

Captura de pantalla 2015-08-05 a la(s) 13.59.58Gracias por ser una voz que clama en el desierto de tu ciudad y por salir de tu comodidad para hablar con las personas acerca de Jesús. Me gustaría darte ocho consejos que te serán útiles cuando compartas las buenas noticias de la cruz con personas en la calle. Sigue leyendo

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Cristo no es un producto que se vende

Recuerdo algo que ocurrió el primer año que le entregué mi vida a Cristo. Tenía muchas ganas (y sigo teniendo) de que las personas experimentaran la misma libertad que Cristo me había dado, pero no tenía idea de JESUScómo hacerlo.

Un día, una amiga a la que le había dicho que era cristiano me llamó llorando por teléfono. En seguida le pregunté qué había sucedido y me dijo que su novio la había dejado y estaba destrozada emocionalmente.

No sabía muy bien qué responder y lo único que se me ocurrió decirle fue si me dejaba orar por ella. Me dijo que sí y entonces oré que Jesús la consolara en medio de esa situación tan triste. Después de orar por ella, me dijo que se sentía mejor y me dio las gracias.

Aproveché el momento para invitarla a la iglesia local donde asistía y me dijo que vendría el siguiente domingo.  Efectivamente, el siguiente domingo vino a la iglesia y también el siguiente domingo después de ese. Yo estaba muy contento por ver a mi amiga venir a la iglesia a escuchar la palabra de Dios. Sin embargo, el tercer domingo ya no vino. La llamé por teléfono para preguntarle cómo estaba y me dijo que estaba muy bien… “muy feliz” porque ahora tenía “otro” novio.

Yo me sentí terriblemente triste y decepcionado.. no entendía en ese momento que mi amiga pudiera olvidarse de Cristo tan rápido, pero años después me di cuenta que a mi amiga nunca le hablé acerca del “Cordero de Dios que quita el pecado”. Solo le hablé de alguien que podía quitar su tristeza temporal, pero nunca de las consecuencias eternas de su pecado, por lo tanto ella nunca pudo conocer a Cristo como Salvador.

Algunas veces hemos cometido el error de presentar a Cristo como si fuera un producto que se vende: Ven a Jesús, pruébalo, verás como te hace la vida mejor, te hace sentir más feliz, más pleno, además viene con un año de garantía y si no te gusta lo puedes devolver. Otras veces cometemos el error de presentar a Cristo como si fuera Papa Noel (o Santa Claus para los americanos): Dale tu corazón a Jesús, pórtate bien durante el año y te va a dar los regalos que le pides.  O incluso como si fuera un hombre solitario buscando amigos: Pobrecito Jesús, mira como está tocando a la puerta de tu corazón… ábrele la puerta porque está muy solito.

Pero la realidad es que Cristo no vino a hacernos la vida más cómoda sino a salvarnos de nuestra maldad. Cuando entendemos que nuestro mayor problema es el pecado, entonces podremos adorar a Cristo como el Cordero de Dios, y podremos permanecer firmes en los momentos de dificultades y tribulaciones, sabiendo que el Hijo de Dios nos rescató de una muerte eterna y por lo tanto nuestra gratitud y nuestra adoración también serán eternas. Pero si solo vemos a Jesús como “un producto” que quita nuestros problemas temporales, nuestra adoración y rendición serán meramente temporales, y cuando vengan los momentos difíciles y las tormentas de la vida, no permaneceremos fieles.

Te animo a presentar a Cristo de una manera clara, como el Cordero de Dios que quita el pecado, no como el psicólogo que quita la tristeza ni como el economista que te ayuda a superar tu crisis económica.

Cristo murió la muerte más terrible porque nuestro pecado es terriblemente destructivo y el mayor problema de la humanidad. Por eso Dios, lleno de infinito amor, nos dio un Salvador capaz de borrar todos nuestros pecados y perdonarnos para siempre.

Conversando con Thomas Antoine

PARISBrittney y yo llegamos a París un día después del atentado al periódico francés Charlie Hebdo. Teníamos planeado predicar al aire libre en el centro de París el viernes por la tarde pero después de tales acontecimientos y del estado de shock que se respiraba en París decidimos que lo más prudente era no hacerlo.

Sin embargo, nuestra oración es que Dios nos permitiera tener encuentros divinos y que pudiéramos sembrar el evangelio en la medida que Dios nos permitiera.

Conocimos a Thomas Antoine fuera de la emblemática iglesia de Notre Dame, él estaba sentado fumando un cigarillo cuando nos acercamos a él y comenzamos a hablarle: Sigue leyendo

La cosecha se acerca a Turquía

turquia1A pocas semanas de terminar nuestro tiempo en Turquía, hoy he tenido un encuentro muy especial con Ahmet (nombre en clave), un hombre que entró al local de la iglesia durante nuestra reunión semanal de alabanza. Esto es un resumen de lo que me ha dicho:

Cuando nací me hicieron musulmán, pero yo nunca elegí serlo. El Islam nos enseña que tenemos libertad para elegir cualquier creencia, pero si decides ser cristiano te matan. Yo no quiero seguir a Alah solo porque me enseñan a tenerle miedo. Yo quiero seguir a Dios porque verdaderamente le amo. Trabajo en las fuerzas aéreas y entrar en una iglesia cristiana podría significar perder mi trabajo, pero después de mucho tiempo de pensarlo, he decidido que no me importaría perder mi trabajo si conozco al Dios verdadero. Quiero conocer a Dios de verdad.  Sigue leyendo

Testimonio de una noche de evangelismo en Turquía

unnamedLlevo algunos días meditando en la situación actual de Turquía y en lo que parece que será el futuro de este país.

Algunas personas y líderes cristianos de este país dicen que es probable que el radicalismo islámico crezca y la persecución a los cristianos aumente de formas similares a las que ha ocurrido en países vecinos como Irán o Iraq.

Uno de los pensamientos recurrentes que he tenido durante estos días es que si realmente hay una persecución severa a los cristianos (aunque en algunas zonas del este de Turquía ya existe ese tipo de persecución), lo primero que el gobierno intentará hacer es deshacerse de la Biblia y cerrar puertas para que los turcos tengan acceso a la Biblia, ya que ha sido algo que ha ocurrido en los países vecinos. Sigue leyendo

Cinco ventajas de servir en comunidad

10485530_10152601456633618_2613980963917145099_nEstamos terminando el primer tercio de nuestro tiempo en Turquía y quería aprovechar para escribir algunas cosas que he aprendido durante este tiempo viviendo y ministrando en comunidad.

Una de las particularidades de este viaje es que hemos venido a servir como grupo y no como individuos. Durante este primer mes me he dado cuenta de lo maravilloso que es trabajar en equipo y de lo agradecido que estoy con Dios por habernos dado esta oportunidad. Estas son 5 cosas que he aprendido de vivir y servir en comunidad:
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Justicia viene por creer, no por hacer

Justificados por feMuchas personas con las que hablo en la calle e incluso en la iglesia piensan que tienen que “hacer” algo para que Dios perdone sus pecados. Algunas personas me han dado respuestas como: “Voy a intentar ser mejor, intentaré dejar mi pecado y Dios me va a perdonar”.

No hay nada en nosotros lo suficientemente poderoso para poder quitarnos el pecado por nosotros mismos. Sigue leyendo