Caminar descalzo no es cómodo

Algunas veces he escuchado a jóvenes hablar de lo mucho que les cuesta seguir a Cristo. Quizá estás intentando vivir tu vida cristiana estando descalzo y por lo tanto te resulta muy incómodo.

¿A qué me refiero?

Cristo diseñó para nosotros una armadura que nos permitiría hacer frente a las luchas de cada día. Esta armadura no son palabras mágicas que repites un momento sino un estilo de vida en el que debemos andar diariamente.

En las próximas entradas escribiré sobre las diferentes partes de esta armadura que encontramos en Efesios 6. Hoy vamos a centrarnos en el calzado de esta armadura.

Efesios 6:15  >>  Prepárense poniéndose el calzado de anunciar las buenas noticias de la paz. (Versión: Palabra de Dios para todos)

El calzado de nuestra armadura es el evangelismo. Si no evangelizamos sentiremos que algo no va bien, nos sentiremos incómodos, caminaremos nuestra vida cristiana de manera lenta y en definitiva, no avanzaremos al ritmo que Dios quiere llevarnos.

Cuando evangelizas te pones el calzado que Dios diseñó para ti. Podrás correr y caminar sobre terreno que antes te era imposible. Nadie sale a la calle sin ponerse zapatos porque sería muy incómodo y peligroso. Pero cuando anuncias las buenas noticias de la cruz algo cambia en tu vida cristiana: tu relación con Dios crece como nunca antes, tu corazón se llena de compasión y notas que caminar el camino estrecho es mucho más fácil que antes.

Pregunta: ¿Por qué crees que Dios designó al evangelismo como el calzado de nuestra armadura?

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